Tras tantos días de lluvia intensa es el momento de revisar los canalones de tu hogar.,
Los canalones obstruidos pueden provocar reboses, humedades en fachada y problemas de evacuación del agua de lluvia. Por eso conviene limpiarlos en cuanto aparecen los primeros síntomas de atasco.
La buena noticia es que, si el acceso es sencillo y se trabaja con seguridad, desatascar canalones no suele ser una tarea complicada. Lo importante es seguir un orden: preparar la zona, retirar los residuos grandes, comprobar la bajante y hacer mantenimiento para que el problema no se repita.
Para nosotros, lo más importante antes de empezar siempre es la seguridad: guantes, escalera estable y un cubo a mano para ir echando los residuos. Parece básico, pero marca mucho la diferencia.
Estas son las señales más habituales:
Si detectas una o varias de estas señales, conviene revisar el canalón cuanto antes.
Los canalones suelen obstruirse por acumulación de:
En muchos casos, el atasco no está solo en el canalón horizontal, sino tambièn en la bajante, que es donde más se compactan los residuos de forma fácil.
Antes de empezar, prepara todo lo necesario.
Antes de limpiar, asegúrate de que:
Para nosotros, esta parte va antes que cualquier otra. Es preferible tardar un poco más en prepararlo todo que empezar mal colocado.
1. Coloca la escalera y prepara la zona
Sitúa la escalera en una superficie firme y trabaja solo en el tramo cómodo. Ten el cubo cerca para ir retirando residuos sin tirarlos al suelo.
No intentes llegar demasiado lejos desde la misma posición. Es mejor bajar y recolocar la escalera. Es algo obvio, pero te lo recordamos.
2. Retira las hojas grandes a mano
Empieza quitando las hojas, ramas y restos más voluminosos.
Puedes hacerlo:
Este paso es importante porque el agua por sí sola no suele resolver un atasco si hay mucha acumulación de materia orgánica.
3. Elimina el barro y la suciedad adherida
Cuando ya has retirado lo más grande, toca limpiar el fondo del canalón.
Si hay barro o restos húmedos pegados:
Ahí es donde suelen formarse los tapones más serios.
4. Limpia con agua desde el punto más alto
Una vez despejado el canalón, utiliza agua para comprobar que el agua circula..
Lo ideal es hacerlo desde el punto más alto del tramo para comprobar si el agua:
En nuestra experienca, este orden funciona bien: primero quitar lo más grande a mano o con pala pequeña, y después desatascar la bajante y el canalón con agua desde arriba.
5. Comprueba la bajante
Si el agua no sale con fuerza o se queda retenida, es probable que el atasco esté en la bajante.
En ese caso, revisa la boca de salida del canalón y el arranque de la bajante, y vigila la cantidad de agua que evacua. Muchas veces parece que el canalón ya está limpio, pero el problema real sigue dentro de la bajante.
6. Repite la comprobación final
Cuando termines la limpieza fondo, vuelve a echar agua para asegurarte de que todo el sistema evacúa bien.
Este último paso sirve para confirmar que:

Estos son algunos fallos frecuentes que conviene evitar:
Aunque sea una tarea doméstica habitual, no siempre compensa hacerlo uno mismo.
Es mejor no asumir el trabajo si:
En esos casos, lo prudente es priorizar la seguridad y avisar a un profesional
La mejor forma de evitar atascos es el mantenimiento.
Revisión mínima recomendada
Lo recomendable es revisar los canalones al menos una vez al año.
Mejor momento para hacerlo
Lo más práctico suele ser revisarlos después del otoño, porque es cuando más hojas y restos suelen acumularse.
Qué ayuda a prevenir obstrucciones
Para reducir el problema, también puede ayudar:
La más eficaz suele ser combinar limpieza manual y aclarado con agua. Primero se retiran hojas y residuos grandes; después se comprueba la evacuación con agua desde el punto más alto.
Solo cuando la suciedad es ligera. Si hay hojas apelmazadas o barro, antes hay que retirar el atasco de forma manual.
Si el agua no evacúa bien después de limpiar el canalón, es probable que el tapón esté en la bajante. En ese caso hay que revisar su entrada y comprobar el desagüe.
Como mínimo, una vez al año. Si hay árboles cerca, conviene hacerlo con más frecuencia.
Después del otoño suele ser el mejor momento, porque es cuando más residuos se acumulan.
Guantes, escalera estable, cubo para residuos, pala pequeña y agua para comprobar el flujo suelen ser suficientes para una limpieza básica.
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