• info.algete@grupo-jarama.com

Blog

Inicio / Blog

095106_humedades-goteras-blog-enero26.jpg

Cómo prevenir humedades o goteras


Admin Blog
Admin Blog
0 comentarios

Cuando llueve, los pequeños descuidos se convierten en manchas, moho o, peor aún, en una gotera.
En esta guía reunimos lo esencial para prevenir: qué señales mirar, cómo diagnosticar rápido y qué rutinas aplicar en tejado, paredes, ventanas y estancias húmedas. Si detectamos indicios de gotera o necesitamos reparación específica, derivamos a esta guía especializada: Cómo evitar las goteras: consejos y soluciones efectivas.


Señales tempranas de humedad: qué mirar en paredes, techos y carpinterías 

Antes de la temporada de lluvias hacemos una pasada visual de 10–15 minutos por la vivienda. Lo que buscamos:

  1. Paredes y techos: aureolas amarillentas o marrones, pintura abombada, grietas finas que “dibujan” mapas, polvo salitroso (eflorescencias) cerca del zócalo.
  2. Carpinterías (ventanas/puertas): condensación persistente por la mañana, marcos hinchados o ennegrecidos, sellos de silicona cuarteados.
  3. Baños y cocina: juntas ennegrecidas, olor a humedad al abrir muebles bajo fregadero/lavabo, rejillas de ventilación obstruidas.
  4. Sótanos o plantas bajas: manchas junto al suelo, desconchones y olor a moho; zócalos levantados
  5. Techo/cubierta (si es accesible): tejas desplazadas o rotas, charcos en cubiertas planas, canalones con hojas o sedimentos, embocaduras de bajantes obstruidas.

Regla práctica: si una mancha crece después de cada lluvia, no es solo estética. Pasamos a diagnóstico y actuación.

 

Diagnóstico rápido: ¿condensación, capilaridad o filtración? 

Para actuar bien, necesitamos ponerle nombre al problema concreto:

  • Condensación: aparece en invierno y zonas frías (esquinas, detrás de muebles, cristales). Empeora con duchas/cocina sin ventilación. Suele acompañarse de moho superficial negro.
  • Capilaridad: sube desde el suelo por muros y tabiques de plantas bajas o sótanos. Deja salitre y desconcha la pintura a media altura (20–80 cm).
  • Filtración: agua que entra desde el exterior (lluvia) por cubierta, fachadas, terrazas, encuentros, ventanas o grietas. Genera aureolas localizadas que empeoran tras cada episodio de lluvia.


Mini-tests caseros (orientativos) que te pueden ayudar:

  • Vaso/film en pared fría (condensación): si por fuera del vaso/film aparece agua, hay condensación en el ambiente; necesitamos ventilar/deshumidificar.
  • Cinta de papel en zócalo (capilaridad): si se humedece sin llover, el problema puede estar subiendo del suelo.
  • Manguera controlada (filtración): si podemos hacerlo con seguridad, mojamos por zonas (ventana, encuentro o peto) unos minutos y observamos el interior al día siguiente. Si aparece marca nueva, hemos localizado el punto débil.


Si el test indica entrada de agua por cubierta o puntos singulares, para la reparación específica vuelve al artículo de goteras.

 

Checklist pre-lluvias (30 minutos): tejado, canalones y puntos críticos

Nos reservamos media hora antes de las primeras lluvias fuertes:

1. Canalones y bajantes

  • Retiramos hojas y sedimentos.
  • Comprobamos que no hay fugas en uniones; si gotean, marcamos para sellar con MS polímero o sustitución de junta.
  • Revisamos rejillas/embocaduras en cubiertas planas: sin obstrucciones.


2. Cubierta/tejado

  • Detectamos tejas sueltas/rotas o piezas levantadas por viento.
  • Revisamos encuentros (chimeneas, lucernarios, antenas) y piezas de remate: sin fisuras ni huecos.

3. Fachada y carpinterías

  • Buscamos fisuras en revestimiento; marcamos para sellar.
  • Comprobamos el sellado perimetral de ventanas/puertas: si la silicona está cuarteada, la renovamos.

4. Terrazas y cubiertas planas

  • Miramos pendientes y puntos de charco.
  • Revisamos juntas de dilatación y petos.


Recuerda: Ante todo seguridad: si no es accesible o no tenemos EPIs, mejor lo dejamos a profesionales.

 

Paredes y fachadas: sellados, fisuras y cuándo impermeabilizar

  • Fisuras vivas vs. estáticas: si la fisura “abre y cierra” con cambios térmicos, usamos selladores elásticos (MS polímero o poliuretano). Si es estática y fina, un acrílico puede bastar para solucionar el problema.
  • Puntos de entrada (cornisas, albardillas, cajas de persiana): repasamos bien para evitar que el agua “retorne” hacia el paramento.
  • Pinturas: la antihumedad disimula, pero no resuelve causa externa. Si hay filtración, debemos priorizar la impermeabilización.
  • Impermeabilización de fachada: en paramentos porosos (ladrillo cara vista, piedra), los hidrofugantes siloxánicos evitan absorción sin crear película. En las zonas más expuestas, consideraremos sistemas de revestimiento más robustos.

 

Ventanas, baños y cocina: ventilación, deshumidificación y rutinas anti-moho

  • Ventilación cruzada diaria: 10–15 minutos abriendo ventanas opuestas. En invierno, mejor dos tandas cortas que una larga.
  • Extractor en baños: si no hay, valoramos instalar uno con higrostato. Tras ducharnos, lo dejamos funcionando 20–30 min.
  • Juntas: reponemos siliconas negras o cuarteadas en plato de ducha, bañera y encimeras.
  • Deshumidificador: útil en sótanos o estancias con condensación recurrente; ajustamos la humedad relativa a 40–55 %.
  • Mobiliario y textiles: separamos muebles 3–5 cm de paredes frías y evitamos secar ropa en interiores sin ventilación.

 

Terrazas y cubiertas planas: pendientes, desagües y juntas que fallan  


Las cubiertas planas y terrazas son las campeonas en “misterios” de filtración. Para prevenir:

  • Pendiente mínima hacia los sumideros (1–2 %). Si vemos charcos 24 h después de llover, tomamos nota: la impermeabilización sufre y habrá que corregir pendiente o puntos bajos.
  • Sumideros y rebosaderos: libres y con rejillas en buen estado.
  • Juntas perimetrales y petos: inspeccionamos fisuras; repasamos con sellador elástico.
  • Sistemas de impermeabilización: si la membrana (asfáltica, EPDM, poliuretano líquido) cumple años o muestra ampollas, programamos mantenimiento preventivo (revisión profesional, repasos locales y renovación cuando toque).


Si ya hay entrada de agua, remitimos de nevo a la guía específica de goteras para decisiones de reparación y materiales.

 

Mantenimiento estacional: tareas por mes y costes orientativos

Antes de lluvias fuertes (fin de verano/otoño):

  • Limpiar canalones, revisar uniones y bajantes.
  • Chequear tejas/encuentros y sellados de ventanas.
  • Tapar fisuras leves y repasar siliconas.
    Costes orientativos (DIY): 20–80 € en selladores/consumibles; limpieza sin coste si lo hacemos nosotros (con seguridad).

Invierno:

  • Ventilación diaria, control de condensación, deshumidificador si hace falta.
  • Inspección visual tras cada temporal: ¿hay nuevas aureolas?
    Costes orientativos: 150–250 € deshumidificador doméstico si es necesario.

Primavera:

  • Revisión de terrazas/cubiertas planas, juntas, charcos persistentes.
  • Planificar mejoras (hidrofugado de fachada, renovación de membranas envejecidas).
    Costes orientativos: hidrofugante 10–20 €/L (rendimientos variables); revisión profesional bajo presupuesto.


Nota: los costes dependen de superficie y marcas; usamos rangos aproximandos para orientar decisiones, no como presupuesto.

 

Cuándo llamar a un profesional y cómo documentar el problema

Llamamos a un especialista cuando:

  • La mancha crece tras cada lluvia o aparece goteo.
  • Hay fisuras estructurales o en encuentros de difícil acceso (chimeneas, lucernarios).
  • La terraza/cubierta presenta charcos persistentes o membrana deteriorada.
  • La capilaridad afecta de forma crónica a muros de carga o zócalos extensos.


Cómo documentamos la revisión

  • Fotos con fecha antes/después de cada lluvia (misma distancia).
  • Medición puntual de humedad con higrómetro doméstico (si tenemos).
  • Lista de acciones realizadas (limpieza, sellados) y su fecha.
  • En caso de goteo, recogemos el agua y señalamos el punto exacto en techo.


Y si el diagnóstico apunta a gotera, dejamos la reparación y materiales a la guía específica

 

9. Recursos útiles: tabla de causas → acciones → herramientas

Causa probable

Señal típica

Acción preventiva

Herramientas/Materiales

Condensación en invierno

Cristales mojados, moho en juntas

Ventilación cruzada, extractor con higrostato, deshumidificador

Temporizador, deshumidificador, burletes

Fisuras en fachada

Manchas verticales, microgrietas

Sellado elástico, hidrofugado selectivo

MS polímero, pistola, hidrofugante

Canalón obstruido

Rebose y marcas bajo alero

Limpieza estacional, rejillas

Guantes, cubo, cepillo, rejilla

Teja/encuentro desplazado

Aureola en techo tras lluvia

Recolocar/sustituir, revisar remates

EPI, escalera/arnés, piezas de remate

Terraza con charcos

Ampollas, juntas abiertas

Desagües libres, repaso de juntas

Espátula, sellador, rejillas nuevas

Capilaridad en zócalo

Salitre, pintura levantada

Mejorar ventilación zócalo, estudiar barrera anti-capilaridad

Zócalos ventilados, asesoría profesional

 

Preguntas frecuentes 


¿Cada cuánto revisamos canalones y sellados?
 Dos veces al año (antes de lluvias intensas y al finalizar el invierno) o tras temporales fuertes.
¿La pintura antihumedad previene filtraciones?
 No. Sirve como acabado; si hay entrada de agua, primero solucionamos la causa.
¿Qué humedad relativa buscamos en interiores?
 Entre 40–55 %. Por debajo reseca; por encima favorece moho y ácaros.
¿Cómo sabemos si una mancha es filtración o condensación?
 Si empeora tras llover y está en un punto “expuesto” (ventana, techo…), probablemente sea filtración. Si se concentra en zonas frías y en invierno, suele ser condensación.

 

Conclusión

La prevención es una combinación de diagnóstico rápido, rutinas cortas, pero constantes y atención a puntos críticos (canalones, encuentros, juntas y ventilación). Con este plan evitamos que las humedades se conviertan en goteras. Y si detectamos entrada de agua o daño en cubierta, derivamos la reparación a la guía específica de goteras para actuar con precisión y sin improvisaciones.
 

0 Comentarios


Deja un comentario


Te podemos ayudar