Cuando llueve, los pequeños descuidos se convierten en manchas, moho o, peor aún, en una gotera.
En esta guía reunimos lo esencial para prevenir: qué señales mirar, cómo diagnosticar rápido y qué rutinas aplicar en tejado, paredes, ventanas y estancias húmedas. Si detectamos indicios de gotera o necesitamos reparación específica, derivamos a esta guía especializada: Cómo evitar las goteras: consejos y soluciones efectivas.
Señales tempranas de humedad: qué mirar en paredes, techos y carpinterías
Antes de la temporada de lluvias hacemos una pasada visual de 10–15 minutos por la vivienda. Lo que buscamos:
- Paredes y techos: aureolas amarillentas o marrones, pintura abombada, grietas finas que “dibujan” mapas, polvo salitroso (eflorescencias) cerca del zócalo.
- Carpinterías (ventanas/puertas): condensación persistente por la mañana, marcos hinchados o ennegrecidos, sellos de silicona cuarteados.
- Baños y cocina: juntas ennegrecidas, olor a humedad al abrir muebles bajo fregadero/lavabo, rejillas de ventilación obstruidas.
- Sótanos o plantas bajas: manchas junto al suelo, desconchones y olor a moho; zócalos levantados
- Techo/cubierta (si es accesible): tejas desplazadas o rotas, charcos en cubiertas planas, canalones con hojas o sedimentos, embocaduras de bajantes obstruidas.
Regla práctica: si una mancha crece después de cada lluvia, no es solo estética. Pasamos a diagnóstico y actuación.
Diagnóstico rápido: ¿condensación, capilaridad o filtración?
Para actuar bien, necesitamos ponerle nombre al problema concreto:
- Condensación: aparece en invierno y zonas frías (esquinas, detrás de muebles, cristales). Empeora con duchas/cocina sin ventilación. Suele acompañarse de moho superficial negro.
- Capilaridad: sube desde el suelo por muros y tabiques de plantas bajas o sótanos. Deja salitre y desconcha la pintura a media altura (20–80 cm).
- Filtración: agua que entra desde el exterior (lluvia) por cubierta, fachadas, terrazas, encuentros, ventanas o grietas. Genera aureolas localizadas que empeoran tras cada episodio de lluvia.
Mini-tests caseros (orientativos) que te pueden ayudar:
- Vaso/film en pared fría (condensación): si por fuera del vaso/film aparece agua, hay condensación en el ambiente; necesitamos ventilar/deshumidificar.
- Cinta de papel en zócalo (capilaridad): si se humedece sin llover, el problema puede estar subiendo del suelo.
- Manguera controlada (filtración): si podemos hacerlo con seguridad, mojamos por zonas (ventana, encuentro o peto) unos minutos y observamos el interior al día siguiente. Si aparece marca nueva, hemos localizado el punto débil.
Si el test indica entrada de agua por cubierta o puntos singulares, para la reparación específica vuelve al artículo de goteras.
Checklist pre-lluvias (30 minutos): tejado, canalones y puntos críticos
Nos reservamos media hora antes de las primeras lluvias fuertes:
1. Canalones y bajantes
- Retiramos hojas y sedimentos.
- Comprobamos que no hay fugas en uniones; si gotean, marcamos para sellar con MS polímero o sustitución de junta.
- Revisamos rejillas/embocaduras en cubiertas planas: sin obstrucciones.
2. Cubierta/tejado
- Detectamos tejas sueltas/rotas o piezas levantadas por viento.
- Revisamos encuentros (chimeneas, lucernarios, antenas) y piezas de remate: sin fisuras ni huecos.
3. Fachada y carpinterías
- Buscamos fisuras en revestimiento; marcamos para sellar.
- Comprobamos el sellado perimetral de ventanas/puertas: si la silicona está cuarteada, la renovamos.
4. Terrazas y cubiertas planas
- Miramos pendientes y puntos de charco.
- Revisamos juntas de dilatación y petos.
Recuerda: Ante todo seguridad: si no es accesible o no tenemos EPIs, mejor lo dejamos a profesionales.
Paredes y fachadas: sellados, fisuras y cuándo impermeabilizar
- Fisuras vivas vs. estáticas: si la fisura “abre y cierra” con cambios térmicos, usamos selladores elásticos (MS polímero o poliuretano). Si es estática y fina, un acrílico puede bastar para solucionar el problema.
- Puntos de entrada (cornisas, albardillas, cajas de persiana): repasamos bien para evitar que el agua “retorne” hacia el paramento.
- Pinturas: la antihumedad disimula, pero no resuelve causa externa. Si hay filtración, debemos priorizar la impermeabilización.
- Impermeabilización de fachada: en paramentos porosos (ladrillo cara vista, piedra), los hidrofugantes siloxánicos evitan absorción sin crear película. En las zonas más expuestas, consideraremos sistemas de revestimiento más robustos.
Ventanas, baños y cocina: ventilación, deshumidificación y rutinas anti-moho
- Ventilación cruzada diaria: 10–15 minutos abriendo ventanas opuestas. En invierno, mejor dos tandas cortas que una larga.
- Extractor en baños: si no hay, valoramos instalar uno con higrostato. Tras ducharnos, lo dejamos funcionando 20–30 min.
- Juntas: reponemos siliconas negras o cuarteadas en plato de ducha, bañera y encimeras.
- Deshumidificador: útil en sótanos o estancias con condensación recurrente; ajustamos la humedad relativa a 40–55 %.
- Mobiliario y textiles: separamos muebles 3–5 cm de paredes frías y evitamos secar ropa en interiores sin ventilación.
Terrazas y cubiertas planas: pendientes, desagües y juntas que fallan
Las cubiertas planas y terrazas son las campeonas en “misterios” de filtración. Para prevenir:
- Pendiente mínima hacia los sumideros (1–2 %). Si vemos charcos 24 h después de llover, tomamos nota: la impermeabilización sufre y habrá que corregir pendiente o puntos bajos.
- Sumideros y rebosaderos: libres y con rejillas en buen estado.
- Juntas perimetrales y petos: inspeccionamos fisuras; repasamos con sellador elástico.
- Sistemas de impermeabilización: si la membrana (asfáltica, EPDM, poliuretano líquido) cumple años o muestra ampollas, programamos mantenimiento preventivo (revisión profesional, repasos locales y renovación cuando toque).
Si ya hay entrada de agua, remitimos de nevo a la guía específica de goteras para decisiones de reparación y materiales.
Mantenimiento estacional: tareas por mes y costes orientativos
Antes de lluvias fuertes (fin de verano/otoño):
- Limpiar canalones, revisar uniones y bajantes.
- Chequear tejas/encuentros y sellados de ventanas.
- Tapar fisuras leves y repasar siliconas.
Costes orientativos (DIY): 20–80 € en selladores/consumibles; limpieza sin coste si lo hacemos nosotros (con seguridad).
Invierno:
- Ventilación diaria, control de condensación, deshumidificador si hace falta.
- Inspección visual tras cada temporal: ¿hay nuevas aureolas?
Costes orientativos: 150–250 € deshumidificador doméstico si es necesario.
Primavera:
- Revisión de terrazas/cubiertas planas, juntas, charcos persistentes.
- Planificar mejoras (hidrofugado de fachada, renovación de membranas envejecidas).
Costes orientativos: hidrofugante 10–20 €/L (rendimientos variables); revisión profesional bajo presupuesto.
Nota: los costes dependen de superficie y marcas; usamos rangos aproximandos para orientar decisiones, no como presupuesto.
Cuándo llamar a un profesional y cómo documentar el problema
Llamamos a un especialista cuando:
- La mancha crece tras cada lluvia o aparece goteo.
- Hay fisuras estructurales o en encuentros de difícil acceso (chimeneas, lucernarios).
- La terraza/cubierta presenta charcos persistentes o membrana deteriorada.
- La capilaridad afecta de forma crónica a muros de carga o zócalos extensos.
Cómo documentamos la revisión
- Fotos con fecha antes/después de cada lluvia (misma distancia).
- Medición puntual de humedad con higrómetro doméstico (si tenemos).
- Lista de acciones realizadas (limpieza, sellados) y su fecha.
- En caso de goteo, recogemos el agua y señalamos el punto exacto en techo.
Y si el diagnóstico apunta a gotera, dejamos la reparación y materiales a la guía específica
9. Recursos útiles: tabla de causas → acciones → herramientas
|
Causa probable
|
Señal típica
|
Acción preventiva
|
Herramientas/Materiales
|
|
Condensación en invierno
|
Cristales mojados, moho en juntas
|
Ventilación cruzada, extractor con higrostato, deshumidificador
|
Temporizador, deshumidificador, burletes
|
|
Fisuras en fachada
|
Manchas verticales, microgrietas
|
Sellado elástico, hidrofugado selectivo
|
MS polímero, pistola, hidrofugante
|
|
Canalón obstruido
|
Rebose y marcas bajo alero
|
Limpieza estacional, rejillas
|
Guantes, cubo, cepillo, rejilla
|
|
Teja/encuentro desplazado
|
Aureola en techo tras lluvia
|
Recolocar/sustituir, revisar remates
|
EPI, escalera/arnés, piezas de remate
|
|
Terraza con charcos
|
Ampollas, juntas abiertas
|
Desagües libres, repaso de juntas
|
Espátula, sellador, rejillas nuevas
|
|
Capilaridad en zócalo
|
Salitre, pintura levantada
|
Mejorar ventilación zócalo, estudiar barrera anti-capilaridad
|
Zócalos ventilados, asesoría profesional
|
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto revisamos canalones y sellados?
Dos veces al año (antes de lluvias intensas y al finalizar el invierno) o tras temporales fuertes.
¿La pintura antihumedad previene filtraciones?
No. Sirve como acabado; si hay entrada de agua, primero solucionamos la causa.
¿Qué humedad relativa buscamos en interiores?
Entre 40–55 %. Por debajo reseca; por encima favorece moho y ácaros.
¿Cómo sabemos si una mancha es filtración o condensación?
Si empeora tras llover y está en un punto “expuesto” (ventana, techo…), probablemente sea filtración. Si se concentra en zonas frías y en invierno, suele ser condensación.
Conclusión
La prevención es una combinación de diagnóstico rápido, rutinas cortas, pero constantes y atención a puntos críticos (canalones, encuentros, juntas y ventilación). Con este plan evitamos que las humedades se conviertan en goteras. Y si detectamos entrada de agua o daño en cubierta, derivamos la reparación a la guía específica de goteras para actuar con precisión y sin improvisaciones.
0 Comentarios